editoriales

EL JUICIO CONTRA MONTANO Y LA INCANSABLE LUCHA POR LA JUSTICIA

Editorial de Generación Romero del 20 de julio de 2020

Que se haga justicia, que no se queden tantos crímenes manchando a la patria, al Ejército. Que se reconozca quiénes son los criminales y que se dé justa indemnización a las familias que quedan desamparadas.

Mons. Oscar Arnulfo Romero, homilía del 28 de agosto de 1977.

En medio de un sospechoso incremento de contagios por covid19, se tienen noticias de otra “pandemia política” propia de los regímenes autoritarios: la impunidad. Pero esta vez con la esperanza de que se pueda tener un desenlace positivo. Ha concluido en España el juicio contra el excoronel del ejército, Inocente Montano, acusado por la masacre de los seis jesuitas, Elba y Celina Ramos, en noviembre de 1989. Un juicio muy particular al que la pandemia, lejos de estropear, dio un toque interesante con la recepción de testimonios por videocoferencia y que fue transmitido al mundo por medio de las plataformas digitales. “Se da por culminado el juicio y se declara visto para sentencia”, ha dicho uno de los jueces de la Audiencia Nacional de España.

El juicio pone en evidencia la impunidad que ha existido en El Salvador, como en otros países de nuestra Latinoamérica, en los que los que el autoritarismo de los regímenes militares perpetró graves violaciones a los derechos humanos, cometiendo crímenes de lesa humanidad y que no fueron juzgados en muchos casos y en otros con juicios simulados, como el de 1991 por esta misma causa de los Mártires de la UCA. Además, este juicio sirve como llamado a no tolerar y mucho menos celebrar cualquier afán de concentración de poder y desprecio por la ley y los derechos fundamentales.

La lucha por la justicia nos va dejando lecciones importantes, pero también nos regala a personas como Almudena Bernabeu, la abogada española a la que el periódico El País ha calificado como “la pesadilla de torturadores y genocidas”, quien también ha trabajado durante años por conseguir justicia en los tribunales en el Caso Monseñor Romero. «Aun cuando se nos llame locos, subversivos, comunistas y todos los calificativos que se nos dicen, sabemos que no hacemos más que predicar el testimonio subversivo de las bienaventuranzas, que le han dado vuelta a todo para proclamar bienaventurados a los pobres, bienaventurados a los sedientos de justicia”, decía nuestro Santo en su homilía del 11 de mayo de 1978, en el primer aniversario del martirio del Padre Alfonso Navarro.

Ojalá el juicio contra Montano, signifique un avance importante en la búsqueda de justicia y sirva para investigar el nivel de responsabilidad que tuvieron personajes como el expresidente Cristiani, el actual diputado Rodolfo Parker y los miembros de la llamada Tandona, entre otros, que fueron repetidamente señalados en testimonios muy sólidos e investigaciones especializadas, como autores intelectuales o encubridores.

En todo caso y cualquiera que sea el veredicto, este juicio ya ha sido ganado por la verdad: se ha llevado al banquillo de los acusados a uno de los principales sospechosos, pero no solo a él sino a una forma autoritaria de ser gobierno basada en la mentira, el encubrimiento, la corrupción, el chantaje y la manipulación. 

Ojalá el Gobierno actual tome lecciones de este caso y vaya más allá de remover un nombre en un cuartel, de manera que: aclare si el Ejército es el que paga la defensa de Montano; abra los archivos de las Fuerzas Armadas sobre las masacres durante la guerra; y deje que sean médicos y no militares los que gestionen la ya incontrolada crisis de la pandemia.

Por tanto, exigimos que los procesos judiciales abiertos en El Salvador, incluido el Caso UCA que se encuentra estancado y en manos de la Sala de lo Penal, sean impulsados con celeridad y que la Fiscalía General de la República actúe de forma eficaz, dado que recientemente organizaciones que forman la Mesa contra la Impunidad en El Salvador denuncian la lentitud con la que el ministerio público está actuando en las denuncias de las víctimas del conflicto armado.

Movimiento Generación Romero, 20 de julio de 2020.