CAOTICO RETORNO SIN TRANSPARENCIA

Editorial de Generación Romero del 22 de junio de 2020

“Hermanos, el diálogo no se debe caracterizar por ir a defender lo que uno lleva. El diálogo se caracteriza por la pobreza: ir pobre para encontrar entre los dos la verdad, la solución. Si las dos partes de un conflicto van a defender sus posiciones, solamente saldrán como han entrado.

Homilía de Mons. Oscar Arnulfo Romero, del 20 de noviembre de 1977

Caótico retorno sin transparencia (22 de junio 2020)

Con mucha desinformación e incertidumbre las salvadoreñas y salvadoreños regresan a la vida “normal”, después de más de ochenta días de confinamiento a la usanza del empresariado con la reducción de salarios y despidos masivos; la quiebra de cientos de micros y pequeñas empresas y con el cansancio del personal médico y de seguridad que han desarrollado dobles turnos en la actual pandemia. En medio de este contexto, sin campañas de educación y centralizada la información por parte del Ejecutivo, el presidente de la república, no sin antes confrontar a la Asamblea Legislativa y a la Sala de lo Constitucional, anunció la reapertura económica del país.

El plan de reapertura económica anunciado en una reciente cadena nacional inició el 16 de junio con más dudas que certezas para la población. Este plan incluye 5 fases, culmina el 21 de agosto con la propuesta de la nueva normalidad. Una normalidad de poderes confrontados, sin transparencia en el manejo de los fondos públicos y con decisiones enfocadas en la búsqueda de réditos políticos, no sobre el bien común de todos y todas.

Lamentablemente, la reapertura económica no contempla a las emprendedoras y emprendedores del sector informal como una prioridad, puesto que los ubica en la fase 3, es decir, pueden retomar su labor hasta el 22 de julio; cuando los indicadores socioeconómicos demuestran que casi el 60% de la población desarrolla su trabajo en este precario sector (FUSADES, 2019).

Nuestro pastor y santo, Monseñor Romero, hacía un llamado al diálogo y se preguntaba: ¿Cómo vamos a cosechar amor en nuestra república, si sólo sembramos odio? Es importante poner en práctica lo que ya Monseñor nos pedía, un diálogo constructivo que permita establecer el sosiego y la certidumbre en la población; un diálogo cimentado en la confianza, el respeto, la humildad y el amor a este pueblo que vive en hambre, pobreza y vulnerabilidad y que hoy es simbólicamente visible con las banderas blancas en las calles.

Las instituciones políticas, estatales y sociales deben detener la confrontación y llegar a consensos en torno a temas básicos de prevención y desarrollo donde el centro sean las clases más empobrecidas de este país.

Es urgente la transparencia y el buen manejo de la información justo ahora que el contagio del virus ha aumentando y el personal que se encuentra en primera línea frente a la pandemia se encuentra vulnerado y sin recursos.

El retorno a la “vida normal” puede volverse un caos sin el diálogo y la transparencia pero también sin información oportuna y sin planes que permitan paz y esperanza a la población.

Movimiento Generación Romero, lunes, 22 de junio de 2020.