POR UNA REAPERTURA ORDENADA, SEGURA Y DIALOGANTE (editorial)

Editorial de Generación Romero del 31 de agosto de 2020

Sí queremos que haya paz, debe haber primero justicia. Cada uno tiene un papel que jugar. Hay que remover los obstáculos que se atraviesan en el camino de la justicia: desigualdades civiles, discriminaciones políticas o sociales e incomprensiones entre individuos y grupos. Con injusticias no se construye la paz, ni habrá justicia para construir la paz”

(Mons. Romero, abril de 1972)

La tan esperada reapertura económica y social pospandemia en El Salvador estuvo peor de como se imaginó. Algunos mantuvimos la esperanza de que existiría diálogo entre los órganos del Estado y que por consiguiente, contaríamos con un plan que de forma escalonada, informada y tranquila diera el banderillazo de salida. Pero ni una cosa ni la otra sucedió. No hubo diálogo que priorizara a las mayorías y su protección, ni hubo plan de apertura económica. Conclusión: lo que prevaleció fue la confusión, el desorden, y, de nuevo, la incertidumbre.

La irresponsabilidad del Ejecutivo volvió a ser evidente al no preparar condiciones favorables para proteger a la población en la reapertura, si no ¿de qué sirvió el encierro prolongado por 5 meses? Ante esta realidad el alto riesgo de despunte de casos es lo más probable. Pero no queremos ser aves de mal agüero y preferimos llamar a la ciudadanía a reforzar las medidas de prevención dado el poco o nulo apoyo del Estado. Tomando en cuenta que los países que si hicieron una reapertura ordenada, progresiva y con apego a medidas de protección, el nivel de contagio no presentó un aumento significativo.

En la primer semana de reapertura, el sector transporte puso en evidencia la mentira y la incapacidad de dialogar del Ejecutivo al contradecirlo en sus declaraciones.  Mientras el viceministro de transporte, Saúl Castelar, manifestó una reapertura gradual del transporte del 80%, los transportistas manifestaron que no era cierto, según lo expresado por Alex Sorto de Corpotrans “Nuestra estimación, a nivel nacional, creemos que no andan operando un 80% de las rutas”. (LPG 24 de agosto)

El viceministro se refugia en el mismo pretexto: argumenta que esta es una enfermedad crónica heredada por las administraciones anteriores que accedieron siempre a sus demandas. En una entrevista televisiva, manifestó que como gobierno no tienen capacidad de responderle a todo un sector diverso y complejo. Nos preguntamos entonces ¿qué hizo el Ejecutivo en estos cinco meses? ¿Por qué no buscó el diálogo con el sector transporte y otros actores claves para la reapertura?

Tenemos una opinión poco favorable de la mayoría de transportistas y sus gremiales, por el maltrato a la población usuaria y en general por su cuestionable desempeño, pero mantener la recurrente postura autoritaria por parte del Ejecutivo, es la peor forma de gestionar el problema.

Ante este panorama el gobierno se vio forzado a dialogar acordando  la Mesa de Transporte y el Ministerio de Obras Públicas la entrega de $66 millones de compensación económica  a los empresarios de transporte público. Asegurando que circulará el 100% de rutas durante la semana. Es necesario que la ciudadanía esté alerta para que esas negociaciones no terminen siendo más de lo mismo. Más subsidio al transporte sin ninguna modernización o, peor aún, trasladar el costo del subsidio a la población con un aumento en la tarifa. Así mismo, habrá que esperar la aprobación de la Ley de compensación al transporte público que aún está por discutirse en la Asamblea legislativa.

Otro hecho importante de la semana fue la solicitud a la Asamblea Legislativa para la reforma del artículo dos de la Constitución de la República; en el cual se reconozca el derecho humano al agua, al saneamiento y se priorice el uso para el consumo humano. Reiteramos nuestro apoyo a la Alianza por la Reforma Constitucional por el Derecho Humano al Agua.

Los sectores más populares nos hemos visto afectados por la falta de agua, tanto antes como durante a la pandemia. Por tanto, como Generación Romero nos sumamos a dicho esfuerzo: el agua es fuente vital de la vida y los vientos de privatización están soplando y muy fuerte. Nuevamente la sociedad civil debe tomar un papel más activo y decidido para defender el agua que tanto necesitamos con más urgencia ahora, frente a una pandemia que sigue siendo una seria amenaza.

Monseñor Romero insistía en sus homilías “Sí queremos que haya paz, debe haber primero justicia. Cada uno tiene un papel que jugar… Debe haber un mutuo y permanente respeto a los demás. Con injusticias no se construye la paz.”

Movimiento Generación Romero, 31 de agosto de 2020.

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