Las grietas que encontramos en medio de la crisis

Por: Andreas Hugentobler Alvarez

Experiencia de los primeros dos meses de cuarentena como comunidades eclesiales de base de La Libertad (ACOBAMOR), resistiendo a los virus del miedo, autoritarismo, hambre y la enfermedad.

Empezando la pandemia del covid 19, en una primera fase intentamos resistir responsablemente a las medidas. Fue para el 24 de marzo, que logramos hacer una conferencia de prensa junto con los compañeros de Generación Romero para invitar a recordar desde cada casita y cada comunidad los 40 años del magnicidio contra Mons. Romero.

Luego entendimos la seriedad de la pandemia, pero también del manejo autoritario de la misma en El Salvador – y en poco tiempo fuimos testigos del desabastecimiento de algunos productos esenciales en comunidades sin acceso vial. Hicimos una campaña de recolección de fondos a nivel nacional la cual mostró la solidaridad de muchas personas. Con esto logramos entregar 150 paquetes de víveres en las comunidades de la Cordillera de Bálsamo. Pero entregando estos víveres en los cantones, hicimos la siguiente reflexión: La necesidad inmediata ante el hambre nos lleva a entregar víveres. Es lo que hacen todos. Y quienes reciben dependen de quienes donan. Pero si esta crisis dura más largo, debemos entregar semillas para no esperar más ayudas, ya que contamos con un clima y unas tierras ideales (aunque sean poquitas) para sembrar y cultivar. Y cultivando aprendemos a cuidar, también a desestresarnos de los efectos de la campaña de paranoia. Es la famosa leyenda del regalar pesces o enseñar a pescar…

Con esta intuición empezamos a compartir nuestras reflexiones con otras personas, muchas le “echaron coco”, nos vincularon con otros. De repente nos presentaron un técnico del Centa que nos quería apoyar. Fue así como iniciamos los talleres de producción de microorganismos de la montaña, abono orgánico, foliares, preparación de sustrato etc. Con un mínimo de donaciones que seguimos recibiendo vamos comprando lo que se necesita: barriles, pulimento de arroz, un poco de melaza y ya…

Pero solamente cultivar nuestros alimentos no es suficiente. Todo el esfuerzo por la autonomía debe ser integral: La autonomía que las comunidades debemos construir abarca tanto la producción de alimentos, el intercambio solidario de estos, el pensar por nuestra propia cuenta, el construir una fe desde el nosotros,as, la organización comunitaria para enfrentar los divisionismos políticos que promueve el ejecutivo (si no sos mi amigo, sos mi enemigo)…

Pero todo este proceso tiene una condición sin la cual no sería posible: el trabajo organizativo. En la emergencia vemos dos tendencias: quienes piden ayuda y otros que ellos mismos se convierten en su propia ayuda. Gracias a la Red de CEBs en La Libertad y su Asociación ACOBAMOR que construimos desde la misma fuerza popular, contamos con equipos locales en cada comunidad. De esta forma es posible tanto hacer llegar la ayuda humanitaria a las personas que realmente lo necesitan, como también construir el proyecto de agricultura sostenible y economía solidaria sin el asistencialismo que suele ser común cuando se trata de proyectos.

En otra línea el corona nos enseñó a construir una serie de herramientas para la reflexión comunitaria: Teníamos ya impreso el nuevo “viacrucis”, que escribimos en las comunidades. Pero no pudimos hacer ningún viacrucis, porque había toque de queda. Entonces lo convertimos en audiovisuales y lo compartimos día por día. Lo mismo hicimos con la propuesta de semana santa, día por día… Nos llamó la atención que hasta algunas radios locales nos pidieron el material para transmitirlo: tanto radio Mangle en Bajo Lempa, como también radio Victoria en Cabañas, sin hablar de la radio Bálsamo, donde las CEBs tenemos un programa semanal…

Esta primera experiencia de formación virtual y popular, nos animó a empezar el proceso de diplomado en teología para animadoras y animadores de CEBs de este año. Nuestro gran objetivo es repensar el papel de las comunidades desde la diversidad social, religiosa, cultural y hasta política. ¿Cómo es posible ser CEBs hoy en una coyuntura en la que los grandes proyectos fracasaron? ¿Cómo ser comunidades viviendo en medio de una diversidad de actores sociales, religiosos y políticos? ¿Cómo reconstruir el tejido social tan dañado y que justamente en esta época que estamos viviendo se sigue dañando de forma extrema?

Este tipo preguntas queremos hacer en comunidad. Y para ello nos ayuda el evangelio de Juan. De hecho dedicamos el curso completo al estudio del cuarto evangelio que tanto ha servido a cimentar un poder eclesiástico, cuando la esencia del mismo evangelio de Juan es construir comunidad desde la diversidad: las mujeres, las extranjeras, el no-poder, el fracaso, el enfermo…y bajo un solo criterio: practicar el amor.

La formación iniciamos por las razones evidentes, nuevamente de forma virtual: Tenemos un grupo de whatsapp en el compartimos un audio cada sábado y unas preguntas sencillas. Estas trabajamos el fin de semana, donde es posible nos reunimos para escuchar juntas,os el audio y luego conversar. Y terminando el intercambio, enviamos unas conclusiones al grupo de whatsapp.

Para la difusión de los temas además nos ayuda la radio: Es posible seguir el diplomado los sábados de 8 a 9 en la radio Bálsamo (92.1 FM o en Facebook: La voz de Romero y las Comunidades). Además creamos una página web, donde se pueden descargar todos los aportes: www.generacionromero.org/diplomado-cebs

Es bonito sentir el interés, en primer lugar de nuestra gente, pero también de personas desde Colombia hasta México que piden participar en este sencillo proceso de formación. De esta forma aprendemos unos de otras y vamos fortaleciendo las luchas de los diferentes virus: el virus del corona, el virus del hambre y el virus del autoritarismo.

Y, compartiendo de tú a tú se nos van abriendo grietas que abren perspectivas de metanoia, de una conversión real en un sistema-mundo que llegó hasta su fin. Se abren perspectivas hacia nuevas formas de relacionarnos desde lo personal, hacia lo comunitario; desde lo comunitario hacia lo político; desde lo político hacia lo cósmico… Esperamos aportar un poquito para que después del covid 19 no volvamos a la “normalidad” y que construyamos nuevas “normas” para cuidar la vida en sus diversas expresiones.

Andreas Hugentobler Alvarez, San Salvador, 19 de mayo de 2020

El autor es teólogo, educador popular y coordinador de ACOBAMOR La Libertad (Asociación de Comunidades de Base “Mons. Oscar Arnulfo Romero”)

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